1º Básico a IV° Medio
Responsabilidad: “Es responsable quien prevé y asume las consecuencias de sus actos voluntarios, de tal modo que los demás salgan siempre beneficiados”.
Definición
Todos los padres esperamos que nuestros hijos sean responsables, capaces de vivir su libertad, de comprometerse con la verdad y el bien en un proyecto propio de vida.
El error más frecuente al hablar o educar la responsabilidad, quizá porque se olvida que los hijos han crecido, es confundirla con la obediencia: exigir que se hagan ciertas cosas sólo por razones externas: ejecutar órdenes, posiblemente sin estar de acuerdo con lo que le mandan, movido por el temor a un castigo, por un premio inmediato, por agradar, etc.; esto no significa ser responsable. Actúa responsablemente el que decide libremente qué hacer y se motiva internamente a sí mismo para hacerlo, asumiendo las consecuencias de sus decisiones.
Cuando sólo se actúa por obligaciones impuestas, los hijos no experimentan el éxito o el fracaso como consecuencia de sus propias decisiones de las que son responsables, y ambos son necesarios para aprender a hacer un buen uso de la libertad.
A lo largo de la vida de los hijos, una buena educación va pasando gradualmente del exigir en el hacer, al exigir en el pensar y en el querer.
A estas edades, hay que dejarles espacio para que disfruten de sus logros siendo autónomos, y para que se equivoquen y aprendan del error.
Algunas consignas y actividades con el hijo, que ayudarán a educar la virtud en la casa:
- “Pienso antes de actuar”
- Motivarles a pensar y organizarse antes de lanzarse a hacer lo primero que se les ocurra.
- Animarlos a superar la pasividad y a tomar decisiones cuando “no saben qué hacer”.
- Ayudarlos a reflexionar sobre las consecuencias de las acciones que emprenden, y no tan sólo pedirles que corrijan tal o cual actuación. Premiarlos cuando actúen
- ¡Que piensen antes de hablar! Exigirles cariñosamente que no hablen precipitadamente sin pensar lo que dirán.
“Asumo las consecuencias de lo que hago”
- Mostrarles los diversos efectos de lo que hacen, los buenos y los malos, aceptando con humildad el aplauso por los buenos, y asumiendo la responsabilidad por los malos, con empeño por corregir.
- Destacar su sinceridad cuando reconozcan los errores y traten de enmendarlos.
- No aceptarles excusas de falta de materiales, falta de tiempo, instrucciones que no entienden, etc. cuando están a última hora resolviendo un trabajo o una tarea conocida con antelación, si libremente decidieron gastar su tiempo en otras cosas.
Orientación a los padres
“La libertad nos hace capaces de elegir el bien; la responsabilidad, de poner en práctica esas decisiones y de cumplir con los propios deberes lo mejor posible, con autonomía e iniciativa ” (Alcázar y Corominas, Virtudes Humanas, Colección Hacer Familia)