El sábado 30 de agosto vivimos, un año más, la Fiesta de la Chilenidad, preparando el cuerpo y el espíritu para recibir septiembre. La organización, realmente impecable, estuvo a cargo del Centro de Padres junto con los papás y alumnos de I° Medio.
Bastaba con entrar al gimnasio —que tal vez haya acogido su última gran celebración de Fiestas Patrias— para constatar el esfuerzo y cariño con que esta fiesta había sido preparada: el lugar estaba cuidadosamente decorado y dispuesto: fardos, un arado antiguo, palas de madera que se usaban en las trillas, una pintura de una trilla, matas…, nuestra bandera. Los auxiliares del colegio, una vez más, dedicaron tiempo y trabajo para que esta celebración con las familias fuera posible.
Un momento especialmente conmovedor fue ver a Cristóbal Riquelme, alumno de I° Medio, bailando cueca. Ese baile reflejó las muchas horas que le ha dedicado: ensaya dos veces por semana durante todo el año, y se nota. Él mismo nos cuenta: “Me permitió mostrar mi amor a la Patria. Desde los 4 o 5 años que bailo, y fue un honor hacerlo para nuestra bandera”.
Mientras disfrutábamos de la exquisita comida preparada por los papás y mamás—empanadas deliciosas, anticuchos sabrosos, dulces variados—, el coro interpretó 3 tonadas, la música de la banda nos acompañaba. José Pedro Munita estaba particularmente contento tocando para las familias.
Después, chicos y grandes se dirigieron a la cancha para la gran carrera en saco, organizada por el Centro de Alumnos, que también preparó otros juegos típicos. Varios papás y mamás, volvieron a ser niños por un rato, y ahora entendemos mejor por qué nuestros alumnos tienen esa sana deportividad.
Fue una tarde alegre, entretenida y familiar, en la que pudimos celebrar por anticipado nuestras queridas Fiestas Patrias. Solo faltó escuchar un fuerte “¡C H I…!”, que esperamos resuene con fuerza el próximo año.
Galería Fotográfica
