En el Colegio Pinares siempre se ha respirado deporte. Desde el fútbol —con muchos adeptos— hasta el hándbol y el básquetbol, la competencia sana y la formación de virtudes a través del deporte son parte de lo que el colegio quiere entregar a sus alumnos.
Este año, una nueva disciplina irrumpió con fuerza entre los alumnos más pequeños: el rugby. Todo comenzó cuando un entusiasta papá se acercó a la Dirección para proponer la formación de un equipo entre los alumnos del Primer Ciclo. Rápidamente, varias familias y sus hijos se entusiasmaron, y se dio el puntapié inicial para formar lo que hoy ya es una realidad: el equipo Rugby Pinares.

Los entrenamientos se realizan dos veces por semana en el colegio. Con dedicación, esfuerzo y mucho entusiasmo, los jugadores han ido descubriendo que este deporte no solo exige fuerza, sino también estrategia, táctica, compañerismo y sacrificio, ya que muchas veces entrenan con frío y bajo la lluvia. Porque en el rugby, nada se logra sin entrenar bien… y hacerlo en equipo.

Y los primeros frutos ya llegaron. Hace pocos días, Rugby Pinares disputó su primer encuentro oficial contra el equipo de Los Toros ¡y lo hizo en grande! Fue una sólida victoria con 25 puntos de diferencia. Este sábado tendrán la revancha. Pero más allá del marcador, lo importante es que el equipo sigue creciendo y generando interés entre los alumnos del colegio.
Tanto así, que una de sus iniciativas más destacadas ha sido el “Día del Amigo”, una jornada en la que cada jugador invita a un compañero a entrenar. Gracias a esta instancia, ya se han sumado al menos cinco nuevos jugadores. Tomás Cabrera, de 2º Básico, lo tiene claro:
“Tengo que invitar a más de mi curso. Somos pocos los de segundo. Tengo que convencer a mis amigos”.
La motivación es alta, y hay algo en lo que todos los jugadores coinciden: el orgullo de defender los colores de Pinares es manifiesto. José Domingo Pérez, José Pedro Oxley y Marcial Ortega lo repiten sin dudar. Este último fue más allá:
“Es un honor ser parte de los fundadores del equipo”.
Entre los jugadores ya comienzan a destacarse figuras. Uno de ellos es Pablo Amaza, reconocido por sus compañeros como uno de los más fuertes del plantel. Él y Marcial Ortega han demostrado ser verdaderas murallas en defensa, impidiendo que los rivales avancen.
En noviembre, Rugby Pinares cruzará la cordillera para competir en Neuquén, Argentina. Será una gran oportunidad para seguir creciendo, aprendiendo y mostrando que esta promesa nacida en los patios del colegio ya es mucho más que una idea: es un equipo con corazón, garra y futuro.
¡Adelante, jugadores! A seguir representando con orgullo al Colegio Pinares.
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